Conferencias de Apertura del 2º Congreso Argentino de Administración Pública

“Sociedad, Gobierno y Administración Pública”

“Reconstruyendo la estatalidad: Transición, instituciones y gobernabilidad”

Salón de Actos, Córdoba, 27 de noviembre de 2003

Palabras de Apertura:

En las últimas dos décadas el estado ocupó un lugar central en la agenda pública de todos los países del mundo, con orientaciones que variaban desde adjudicar al propio estado la responsabilidad de las crisis hasta considerarlo como referente ineludible en la posibilidad de darles solución. De esta manera se confrontaron ideologías, políticas y programas que involucraron activamente a múltiples actores sociales. Las convicciones reformistas provocaron cambios que se manifestaron en el rediseño del estado y de su papel en la sociedad.

En el marco de este proceso complejo, la oportunidad de realizar el segundo congreso nos encuentra en un contexto de transición política, instituciones en crisis, marcada preocupación por la gobernabilidad futura y una redefinición del orden internacional. Lo cual nos lleva a considerar que la resolución de los problemas existentes y que afectan a la sociedad depende de la reconstrucción del sentido del estado y su institucionalidad sobre bases más sólidas.

Argentina está en transición, no sólo hacia la conformación de nuevos gobiernos en todos los niveles del estado sino también hacia la configuración de un nuevo modelo social, político y económico con el que nuestro país pueda enfrentar los desafíos del siglo XXI. Las transiciones Ilevan consigo una inevitable incertidumbre. Será importante identificar la existencia de cimientos que contribuyan a reducirla, como seria el caso de políticas de estado y consensos para afrontar la resolución de problemas, o la continuidad necesaria en el proceso de cambio de experiencias de gestión probadas o exitosas que ameritan ser sostenidas.

Organizan conjuntamente este congreso la Asociación Argentina de Estudios de Administración Publica, la Asociación de Administradores Gubernamentales, el Instituto de Investigación y Formación de Administración Pública de la Universidad Nacional de Córdoba y la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba, cuyos representantes – como así también el Subsecretario de Gestión Pública, representante del gobierno nacional – comentarán brevemente los objetivos del presente evento.

Para terminar estas palabras introductorias, queremos recordar que este evento ha sido declarado de interés legislativo por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, declarado de interés provincial por el gobierno de la provincia de Córdoba, declarado de interés municipal por la Municipalidad de la ciudad de Córdoba y a su vez es auspiciado por distintas instituciones cuyos representantes serán expositores en el mismo y que constan en vuestros programas. Por razones de brevedad no se hará mención a todas ellas.

En primer medida nos dará unas breves palabras de bienvenida, en representación del IFAP, el director del instituto, Magíster Claudio Tecco.

Magíster Claudio Tecco: Señor Subsecretario de la Gestión Pública, señor Ministro de Gobierno de la provincia de Córdoba, señor Director General de Programación de la Universidad Nacional de Córdoba, señor Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba, señores representantes y amigos de la Asociación de Estudios de Administración Pública y la Asociación de Administradores Gubernamentales, congresistas, estimado publico y amigos:

Para nosotros es un orgullo ser anfitriones, no solo como instituto sino como Universidad Nacional de Córdoba, de un evento de estas características. No quiero dejar pasar, ante todo nuestro agradecimiento en particular tanto a Alberto como a Horacio que son quienes tuvieron la iniciativa de organizar esto y que nos entusiasmaron a los colegas de la Universidad Católica y a nosotros para sumarnos a este proyecto. Nos encontramos muy complacidos y como anfitriones, ante todo, queremos darle la bienvenida sobre todo a los colegas que han transitados grandes distancias tanto desde nuestra propia provincia como desde otras provincias para participar en este evento.

Nuestro instituto viene participando y viene trabajando, articulado a otras organizaciones entre las cuales están algunas presentes acá en esta mesa y en la organización de este evento, promoviendo la investigación, la docencia, la transferencia, la extensión en el campo de la administración publica tanto a nivel provincial como municipal.

Creo que como universidades tenemos un papel fundamental que cumplir en este campo. Desde las más diversas corrientes de pensamiento se enfatiza en nuestros días la importancia que tiene, el significado que tiene, el conocimiento y el capital humano como factor de competitividad y crecimiento. Esto, que es valido por sí para la propia actividad privada, también lo es en el campo de la administración publica, del Estado y del espacio público no estatal.

Nuestro instituto tiene una tradición de varios años, desde el año 1985 desarrollamos una Maestría en Administración Publica, provincial y municipal, de la cual existen ya siete cohortes de egresados. Hemos tenido una importante cooperación con gobiernos municipales y con el gobierno de la provincia en lo que hace a transferencia, asesoramiento en distintos proyectos que han pasado por períodos en los cuales nuestra actividad ha sido más intensa que en otros pero que se abre a las posibilidades para que desde la academia, desde la universidad, desde las instituciones que hacemos investigación, asistencia técnica, postgrado, etc., podamos articularnos con las instituciones estatales y con las instituciones públicas de la sociedad civil y prestar nuestro apoyo. Yo creo que hay buena predisposición para esto y somos optimistas en tal sentido. Creo, y darán cuenta de ello quienes me sucedan en el uso de la palabra, que son expectativas comunes.

Finalmente quiero desearles, sobre todo a quienes no son de esta ciudad, que tengan una estadía agradable y esperamos hacerla todo lo agradable posible dentro de nuestras posibilidades, valga la redundancia. Muchas gracias. ­

- Acto seguido, en representación de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, tomará la palabra el señor Decano de la citada facultad: Magíster Mario Rìorda.

Magíster Mario Riorda: Señor Ministro de Gobierno de la provincia de Córdoba Eduardo Acastello, señor Subsecretario de la Función Pública, representantes de las instituciones organizadoras, publico en general:

Cuando uno observa la magnitud e importancia del concepto de estatalidad, surgen algunas dimensiones analíticas no menores entre las que desearía resaltar por lo menos tres.

Primero: la estatalidad es un concepto que no refiere a la cantidad del Estado deseable sino a la calidad del mismo. Por eso me alegra que la vieja e insoluble dicotomía entre democracia y desarrollo se resuelva en el sentido de que ambos elementos tienen tal nivel de imbricación que difícilmente pueda pensarse que uno es causal del otro, lo que inevitablemente Ileva a comprender que la calidad de la democracia es también inevitablemente la calidad del Estado y que, por ende, dimensionar la estatalidad no es cuantificarla sino imaginarla como un cuerpo indisociable que Ileve a ver en paralelo, pero con un mismo norte, a la reforma política y a la reforma del Estado. Muchos han querido verlas como reductos separados y estancos con consecuencias nefastas, como por ejemplo reformas que apuntaron a mejorar la representación y la transparencia y que desembocaron en estados ineficientes, entendiendo que el desempeño gubernamental es cosa distinta a la reforma política en sí. O bien, por el contrario, casos de reformas estatales que no tienen en cuenta que quienes operan la reforma carecen de la legitimidad, por no hablar de la legalidad en muchas situaciones, suficiente para llevar adelante el cometido. Mas allá también de agregarle a lo dicho un interrogante inquietante: ¿por qué la reforma del Estado nunca Ileva el apelativo político?, lo cual es indefectiblemente una toma de posición ideológica y por ende tecnocrática, a mi entender, inviable.

Segundo elemento: Quiero discutir la tesis de que el Estado ha sido fuerte objeto de estudio en estas ultimas décadas. No porque no lo sea sino porque toda vez que el Estado desde que aparece siempre ocupó un lugar central en los estudios y en las polémicas mas allá de que muchas veces la discusión no girase en torno al Estado mismo sino en cómo hacer para desaparecerlo o bien para achicarlo. Así, la cuestión hoy, no es dudar del peso irremplazable de la estatalidad sino direccionarla hacia elementos que hagan posible ahondar en temas como sus limites y su calidad, ya sea que se tengan visiones de izquierda, de derecha o bien de cualquier tipo que escape al anterior, y en cierta medida en Argentina arcaico espectro ideológico.

Tercer elemento: Refiere al abordaje de este concepto en eventos de tono académico, como el presente, en el que ojalá -y veo con mucho optimismo que esto no suceda en este congreso- no se vea a la estatalidad como un hecho propagandístico de difusión de un gobierno, toda vez que es normal y aunque legítimos, claro está, escuchar posiciones que distan mucho de ser abordajes compenetrados en la seriedad de planteos con argumentaciones bilaterales, es decir con lo bueno y con lo malo simultáneamente, pasando a ser entonces demostraciones de snobismos para ver qué administración de tal o cual sector, lugar, provincia o municipio, ha avanzado más en los designios del management internacional rompiendo así con un reclamo de seriedad básico cual es el de que las únicas instituciones que se solidifican en el tiempo son las instituciones autóctonas, incluyendo en este planteo a la visión más innovadora del nuevo gerenciamiento publico.

Por ultimo, y como consecuencia de lo anterior, me gustaría sintetizar lo dicho con el excelente título del ultimo libro de Daniel Zovatto, “La política importa”. Y por ello el Estado, como principal constructor político, también importa cada día mas, aun frente a visiones liberales a ultranza, socialismos no tan reales o integracionistas o regionalistas utópicos. Muchas gracias.

- En nombre de la Asociación de Administradores Gubernamentales, el doctor Horacio Cao tomará la palabra.

Doctor Horacio Cao: Quiero comenzar estas palabras compartiendo con ustedes la satisfacción de los organizadores de este evento con respecto al nivel y calidad de participación que estamos teniendo en este congreso. No solamente por haber reunido un importante número de ponencias, por tener la calidad de la representación institucional que tenemos en esta mesa, sino porque en general cuando uno trabaja en administración pública en Argentina precisa trabajar sobre tres vectores que de alguna manera tienen que estar ocupados.

En primer lugar, siendo un país federal, la participación de investigadores y representación institucional de diferentes provincias y diferentes lugares que tienen realidades muy diferentes. Como dijo Claudio Tecco, gente que trabaja en condiciones muchas veces muy difíciles, con pocos recursos, con pocas contrapartes con quienes discutir lo investigado, que se desempeñan, como decía, en situación complicada y que es un gusto tenerlos en este congreso.

En segundo lugar, cuando hacemos administración pública, un poco como decía Mario Riorda, es fundamental trabajar sobre el pluralismo ideológico como parte de este vago conjunto de ciencias al que Ilamamos ciencias sociales. El estudio de la Administración Pública reconoce diferentes enfoques, diferentes pautas valorativas, diferentes clivajes ideológicos, y un congreso que se precie de tal tiene que tener la presencia de todos ellos en un diálogo abierto y franco.

En tercer lugar, la administración pública como campo en algún sentido novedoso recibe la influencia de diferentes disciplinas más conformadas, más consolidadas, como la ciencia política, la abogacía, el derecho, la sociología, la administración. Cuando se organiza un congreso como el presente, debe evitarse la hegemonía de algunas de estas disciplinas que quieran tironear sobre el campo de la administración pública y dar una visión unívoca, que por ahí puede ser más consistente pero que seguramente en términos de creación de espacios científicos, creación de análisis de la situación del Estado y la administración pública es indudablemente mucho más pobre que la que da la confluencia de todas estas disciplinas.

En resumen, en mi impresión, un primer acierto de este congreso es el haber logrado crubir estos tres vectores.

Pero también estamos muy contentos porque, a despecho de que algunos consideraron un tanto hermético esto de reconstruir la estatalidad, consideramos que el título del Congreso da la imagen justa de lo que es en esta hora el principal desafío de la administración pública. Esto es, no solamente necesitamos una administración pública que realice su tarea de manera más eficaz, eficiente, que realice el esfuerzo por incorporar a muchos excluidos, que haga más tareas en el marco de una crisis fiscal que cada le asigna cada vez menos recursos, sino que también preciamos de una Administración que permita que el Estado a trabajar como mediador entre actores civiles o entre individuos. Parafraseando a Guillermo O’Donnell, cuando esto ocurre – y no estamos acá hablando de las utopías de disolución del Estado por la recuperación de ciertas potestades por parte de la sociedad civil - como decía, cuando esto ocurre lo que vuelve es la ley de la selva. O lo que vuelve es una paraestatalidad que reemplaza al Estado.

Estas son las dificultades que está teniendo la estatalidad en la Argentina y la administración pública debe trabajar para premitir su recuperación. Con lo cual el desafío que tenemos es buscar no sólo una mejor administración pública, sino también es cómo desde la administración pública lograr que el Estado vuelva a ocupar esos lugares de donde se ha ido retirando. Y de qué forma combatir esa paraestatalidad que vulgarmente o en el lenguaje cotidiano hablamos de mafia.

El congreso que hoy estamos abriendo justamente discutirá cuál es la mejor forma de volver a construir la estatalidad y es absolutamente legítimo pensar que a partir de las diferentes perspectivas que trabaja la administración pública y los diferentes clivajes ideológicos habrá diferentes posiciones y habrá polémica y habrá discusión. Es justamente lo que esperamos y es lo que verdaderamente es enriquecedor en este congreso.

En particular quiero detenerme en un punto que para el caso de Argentina y América Latina tiene un amplio consenso en cuanto al camino a recorrer. Me refiero a la necesidad de un servicio civil estable, de alto nivel de capacitación organizado alrededor de una institucionalidad que le permita desarrollar su tarea. En la Argentina, como decía, existe un alto consenso en que éste es uno de los elementos claves para reconstruir la estatalidad. Y también existe cierto consenso en que el Estado argentino cuenta ya con muchos de estos recursos. Seguramente hay que fortalecerlos, seguramente hay que trabajar sobre ellos para que realicen mejor su tarea, pero es un gran avance que el Estado cuente con cuadros profesionales de una formación técnica reconocida.

En este sentido considero que los desafíos hacia el futuro son terminar de institucionalizar la participación de estos cuadros técnicos que ya están en el Estado a través de fortalecer su carrera administrativa y crear un sendero institucional que permita desarrollar todo su potencial.

Más críticamente, y también tratado muy normalmente por la bibliografía que trabaja sobre estos temas, el peligro o la dificultad que tienen estos cuadros técnicos para evitar la perforación de la línea administrativa por parte de los cuadros políticos por un lado y por el otro lado la dificultad de trabajar en el marco de nuevos actores tecnocráticos – por ejemplo, las consultoras - que se han insertado en la administración pública y que en vez de articularse de manera virtuosa y potencirse mutuamente, tienden a superponerse y a tener un efecto negativo en términos de eficacia y eficiencia.

Para terminar nuevamente el agradecimiento a las instituciones locales, la Universidad Católica, la Universidad Nacional de Córdoba, el IFAP, por toda la tarea que han hecho y la posibilidad de estar aquí con ellos. Y para la Asociación de Estudios en la Administración Pública el interés por parte de la Asociación de Administradores Gubernamentales de estar nuevamente dentro de dos años en el Tercer Congreso Nacional de Administración Pública. Muchas gracias.

-En representación de la Asociación Argentina de Estudios de Administración Pública el Licenciado Alberto Bonifacio hará uso de la palabra

Lic. A. Bonifacio: Realmente no puedo sino expresar satisfacción por haber Ilegado a este nuevo encuentro después del primer congreso en Rosario. Definitivamente, como decía bien Horacio, más allá de los números de las ponencias y las participaciones que van en incremento realmente el tiempo que ha transcurrido en la historia reciente de nuestro país estuvo plagado de fuertes cimbronazos y de situaciones de crisis que seguramente tuvieron una repercusión que para nadie pasó desapercibida en todos los estamentos del Estado, en sus organizaciones administrativas. Como es obvio esto alcanzó también a la sociedad en su conjunto.

El hecho de que a partir de la convocatoria y de habernos planteado la discusión sobre la reconstrucción de la estatalidad, en unos párrafos breves pero que en su relectura, en aquella convocatoria que todos ustedes recibieron, expresa de manera muy apretada y sintética una serie de problemas que son verdaderamente profundos, mucho de los cuales acaban de repasar Horacio y Mario.

Transición, instituciones y gobernabilidad. Palabras fuertes cargadas de significado que abren distintas perspectivas e interpretaciones y seguramente convicciones respecto de las propuestas que pueden ser promovidas en atención a la resolución de los problemas de interés público que con toda seguridad movilizan a cada uno de los que están participando de este congreso.

De modo que por primera vez en el año 2000 cuando se presentó la Asociación Argentina de Estudios de Administración Pública en ese acto de presentación en sociedad el primer gesto social fue hacer un convenio con la Asociación de Administradores Gubernamentales con el propósito de Ilevar adelante los congresos argentinos de administración pública que se habían dejado atrás en el tiempo, ya hacía diez años que no se Ilevaban a cabo cuando hicimos el congreso hace dos años en Rosario. Podemos decir hoy que estamos avanzando en un sentido positivo y porque la impronta que quedó sembrada en aquel congreso en éste está mostrando frutos positivos y nos permiten apreciar que no es una convicción de unos pocos reunirnos a discutir sobre estos temas, es decir que la propuesta ha tenido acogida.

Ustedes sabrán también que el esfuerzo para Ilegar a esto es bastante grande y definitivamente debemos expresar en particular desde nuestra asociación el agradecimiento a los colegas de la Universidad Nacional de Córdoba a través de su Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública así como a la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba, que tomaron este desafío con toda seriedad y han estado durante muchos meses trabajando a la distancia para poder brindar a ustedes todas las oportunidades que puede abrir el intercambio de este congreso al enriquecimiento de la experiencia, de las expectativas que cada uno de nosotros puede traer.

Me interesa agregar a lo que decía Horacio que esa pluralidad y esas líneas vectores estratégicas bien interesantes que marcaba también se encuentran enriquecidas por lo que también es un propósito de la convocatoria y es que la pluralidad de actores que intervienen en este congreso, lo que permite que la discusión sea todavía más rica. Porque a investigadores se suman docentes en muchos casos que hacen investigación, se suman trabajadores públicos, se suman personas que ejercen la responsabilidad de la función pública como funcionarios de gobierno; también aquellos que expresan o vuelcan su actividad en el campo del gremialismo estatal. Y seguramente me olvido algún otro colectivo que está aquí con nosotros. Entonces creo que esta pluralidad de temas y esta agenda verdaderamente relevante, esta multiplicidad de perspectivas, este pluralismo que defendemos a rajatabla como símbolo característico del Congreso Argentino de Administración Pública, permite que la experiencia que Ilevemos adelante en esta oportunidad sea enriquecedora para todos y muy fundamentalmente que podamos sacar de ella aprendizajes en orden a estos temas que hemos destacado en la convocatoria.

Agradezco a las autoridades que nos acompañan en la mesa, el señor Ministro de Gobierno en representación del gobernador de la provincia, manifestando de esa manera el interés del gobierno provincial por la actividad que hacemos; al Subsecretario de la Gestión Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, que es el organismo nacional que tiene competencia específica en políticas de modernización y reforma de la administración así como al representante del rector de la Universidad de Córdoba. Y básicamente a todos ustedes por darnos la oportunidad de seguir adelante con esta iniciativa que queremos que sea de todos ustedes también. Muchas gracias.

- Acto seguido el Subsecretario de la Gestión Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, Licenciado Norberto Ivancich, tomará la palabra.

Lic. Norberto Ivancich: En principio saludo al representante del gobierno de la provincia, a las autoridades universitarias y a los miembros de las asociaciones que han, entre otros, convocado a este segundo congreso. Cuando me plantearon el hecho de este congreso me pareció importante que se produjera este evento y que sumara la mayor cantidad de voluntades o de expresiones que tendieran a replantearse la cuestión del Estado. ¿Por qué digo replantearse? Porque existió, casi desde condiciones impuestas, es decir surgidas de determinada autoridad dentro de la sociedad no de manera espontánea y como producto de lo que puede Ilegar a ser una movilización de la ciudadanía, todo un proceso de descalificación de lo estatal.

En ese marco, determinado modelo, determinado paradigma, determinados actores, generaron una determinada también forma de cuestionar lo que podían ser mecanismos históricos que se habían desarrollado en el proceso de construcción del Estado argentino, sobre todo en los últimos 50 años del siglo XX. En ese ámbito apareció interesante que de una profunda crisis como la que vivió el país en el 2001 y el lento proceso de reconstrucción de la política y las actividades del Estado apareciera una instancia que tratara de reflejar eso.

El mismo título del encuentro esbozaba una agenda, que de hecho significaba cambiar de paradigma y por lo menos plantearse la posibilidad de construir o generar un nuevo modelo. En ese marco me pareció muy interesante la realización de este congreso, por eso el respaldo que se le hace. También pensando que los debates van a tener una característica peculiar. Quizás es tomar elementos provenientes de fuentes bibliográficas propias del ámbito académico que introduzcan elementos que se están dando en los distintos debates que se pueden dar en nuestro continente o en otros pero que además habrá quizás experiencias concretas de gestión, elementos que pueden Ilegar a ser innovaciones y sobre todo factores que incorporen la complejidad de nuestra realidad. Complejidad hoy estimulada en una situación de reconocimiento de una crisis y del hecho de que comenzó un lento proceso de recuperarse, salir de la crisis.

La palabra misma “reconstrucción” uno la vincula a elementos que son -más profundos quizás que la mera reconstrucción de la estatalidad o del Estado sino que tiene que ver con la reconstrucción de una nueva cultura política, la reconstrucción del hombre argentino en definitiva como instancia que tienda a encontrar por fin un lugar donde se pueda establecer el árbitro necesario que piense hacia el bien común y recupere funciones que había delegado.

El problema fundamental del Estado yo diría que reside -y la pérdida de estatalidad- en todo caso- en la profunda colonización que ha recibido. Y no es colonización de una sola dirección. No la podemos reducir sólo a la colonización del poder económico donde el Estado se convirtió casi en una correa de transmisión de determinados intereses sino que la colonización fue múltiple. Fue también de los actores estatales que plantearon mecanismos de colonización. Hoy la pérdida de la estatalidad tiene agentes que son externos al Estado y agentes que son internos al Estado.

Entonces, introducir esta lógica de recuperar me parece que es importante en términos de ir viendo cómo se establecen o propician determinado tipo de instrumentos, determinado tipo de debates sobre los instrumentos, para poder Ilegar a entender cuáles serían los caminos más profundos a establecer.

Hay un elemento que siempre se dice en estos congresos que es “esperamos fuertemente las conclusiones por el hecho de que siempre podrán aportar”. En este caso me parece que tienen un enorme reto tanto para los que han elevado ponencias como para los que han organizado este encuentro.

Volver al Segundo Congreso Argentino de Administración Pública

Descargar este Artículo en .PDF